Desde hace algunos años regento un negocio familiar, mi padre se jubiló y desde entonces me hago cargo yo de todo. La verdad que era solo los veranos los que los pasaba ayudándole pero no me detenía aprender mucho, solo reponía lo necesario y del resto se encargaba él. Sé que muchas veces se enfadaba porque más de una vez han llegado a meterle un billete falso, pero creo que por mi juventud nunca le prestaba mucha atención hasta que por desgracia me tocó a mí. Desde luego estas cosas creo que las esperamos de gente de fuera, pensamos que traen billetes falsos para que circulen por nuestros negocios y salir ellos de alguna manera beneficiados, lo que pasa que te das cuenta que no hace falta que sean inmigrantes ya que cualquiera con malas ideas puede querer engañarte sin importarle en lo más mínimo en lo que de verdad pueda perjudicarte. Pues bien os cuento exactamente lo que me pasó, estaba reponiendo como habitualmente lo hacía cuando no tenía clientes, y pasó una pareja, yo seguí con lo mío porque se podían servir ellos mismos, y hasta que no se acercaran a la caja yo seguía reponiendo.

La verdad que como una tormenta la tienda empezó a llenarse de gente, era una excursión que justo habían parado en la esquina y les vine como anillo al dedo para comprar el desayuno, claro corrí a la caja ya que los que solo compraban una botella de agua estaban ansiosos por abrirla y bebérsela de un solo trago, empecé a cobrar y entremedias de todas esas personas se metió la pareja que había entrado al principio, estuvieron un rato y solo cogieron un paquete de donettes, al llegar a la caja me pagaron con un billete de cincuenta euros, cosa que me extrañó ya que eso solo costaba un euro, pero con todo el jaleo que tenía a mí me interesaba que la cola fuera disminuyendo y la gente fuera saliendo de la tienda. Eso se me quedó grabado y por la noche al hacer caja me di cuenta que el billete era completamente falso. Desde luego fue la primera vez y os aseguro que la última, porque enseguida busqué en una web de detectores de billetes falsos los precios que tenían y me compré uno enseguida, los espero cada día por si se les ocurre volver con otro billete falso, que esta vez se lo llevarán plantado en la cabeza.